Los modelos de negocio osados no mueren, sólo se reinventan

Los modelos de negocio osados no mueren, sólo se reinventan

En su post “Reformular la innovación como una iteración intencional”, Saul Kaplan, autor del libro “The Business Model Innovation Factory”, nos habla sobre cómo la nueva ola de crecimiento económico puede ser tan fácil como habilitar a la gente para que intente hacer más cosas. Sin embargo, como la era industrial se trató de escalar y disminuir la posibilidad del error, el resultado ha sido el temor al fracaso. Esto lo lleva a formularse las siguientes preguntas: ¿Cómo mejoraremos si el temor al fracaso nos aleja de intentar cosas nuevas? ¿Como progresaremos en un sistema en que cuando alguien intenta algo y falla, lo menospreciamos? ¿Qué pasaría si reformuláramos el fracaso como una iteración intencional?

El autor pone como ejemplo el caso de Better Place, una startup que quiso llenar el mundo de coches eléctricos a través de un modelo de negocio de baterías de intercambio. Sin embargo, no funcionó y seis años más tarde, luego de haber recaudado US$850 millones en capital privado y haber lanzado operaciones comerciales en Israel y Dinamarca, Better Place se declaró en quiebra.

Los detractores iniciales de la idea comenzaron a disparar. El columnista David Brooks llamó a Shai Agassi, fundador de Better Place, un “emprendedor tecnológico brillante”, pero insinuó que estaba entre los capitalistas de circuitos de conferencia que hacen presentaciones brillantes pero que han resultado ser marginales en la historia.

Kaplan cuenta que luego de que Better Place anunciara su quiebra, le preguntaron si se había equivocado al aprobar el modelo de negocio de Better Place. Sin embargo, comenta que no cree que el modelo de negocio innovador no sirva solo porque a Better Place no le funcionó y que sigue pensando que es posible llevarlo a cabo con más experimentación. Una prueba de ellos es que Tesla está lanzando un modelo con recambio de batería.

Los modelos de negocio osados no mueren, sólo se reinventan. El autor comenta que si se quiere pasar de las buenas prácticas actuales a las próximas prácticas hay que hacer más cosas, ya que se aprende más de los esfuerzos que no funcionan que de los que sí. Así que en vez de recriminar a aquellos que intentan hacer cosas osadas sin éxito inicial o criticar a aquellos que comparten sus ideas disruptivas públicamente, se les debería agradecer por empujarnos hacia adelante y proveer el conocimiento para hacerlo de nuevo pero de mejor manera la próxima vez.

Post by Andrea Ordenes – alumna del máster Executive MBI en la UPC